Instituciones nacionales de Derechos Humanos (INDH) de América solicitaron, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, medidas cautelares para interrumpir la práctica de separar a los niños, niñas y adolescentes migrantes de sus familias; y que se adopte todas las medidas necesarias para proteger sus derechos humanos y libertades fundamentales.

El Defensor del Pueblo de Honduras se unió a la iniciativa de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México,  para solicitar, a la CIDH, otorgamiento de medidas cautelares a fin de prevenir que niñas, niños y adolescentes migrantes sean separados de sus familias en la frontera sur de los Estados Unidos de América, y de proteger sus derechos a la familia, la integridad personal, la salud y la libertad personal.

En esta solicitud, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México, la Defensoría del Pueblo de Colombia, la Defensoría del Pueblo de Ecuador, la Procuraduría de Derechos Humanos de Guatemala y el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos de Honduras, ponen de relieve el cambio en la política migratoria de los Estados Unidos, que ha dejado de proteger el derecho a la unidad familiar y el interés superior de las niñas, niños y adolescentes migrantes, y ha decidido utilizar la separación de familias como una sanción para las personas que intentan migrar a dicho país.

Ello se ha evidenciado, en los últimos meses, cuando las autoridades  han reiteradamente aplicado la cuestionada práctica de separar a las niñas, niños y adolescentes migrantes de sus padres y madres, para ponerlos bajo custodia del Estado, mientras se sigue procesos penales en contra de los adultos. Ello coloca a la niñez en una situación de vulnerabilidad agravada, que permite la posibilidad de que sean víctimas de violencia, trata de personas y explotación, además de los daños psicológicos y emocionales que una separación de esta naturaleza les provoca. Además de esto, dicha práctica vulnera el derecho a la unidad familiar de las personas migrantes, afectando de manera irreparable los lazos familiares de las niñas, niños y adolescentes migrantes.

En ese sentido, entre otras graves consecuencias que pueden ocurrir, se menciona el caso del Sr. Marco Antonio Muñoz, quien había viajado desde Honduras hasta los Estados Unidos buscando solicitar asilo en compañía de su  familia, y quien hace unos días se suicidó en una cárcel del Estado de Texas luego de haber sido detenido y separado de su esposa y su hijo de tres años.

La Solicitud de medidas cautelares fue presentada, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el 18 de junio, para que se interrumpa la práctica de separar a los niños, niñas y adolescentes migrantes de sus familias; y que se adopte todas las medidas necesarias para proteger sus derechos humanos y libertades fundamentales .

 

Consulte documento completo  de SOLICITUD DE MEDIDAS A LA CIDH

Categorías: NOTICIAS

Comunicación y Prensa

http://www.conadeh.hn

Chinese (Traditional)DanishEnglishFrenchGermanItalianRussianSpanish