Ombudsman insta a evidenciar compromiso con la dignidad humana mediante la urgente e imperativa acción por la vida y salud del pueblo

El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Dr. Roberto Herrera Cáceres, expresa que la reapertura económica y social debe adecuarse a la evolución de la situación sanitaria que está determinada por la obligatoria protección y respeto de los derechos humanos a la vida, salud y seguridad de las personas; por lo que “No debemos esperar a que se produzcan agravamientos de pacientes enfermos, ni muchos menos muertos”, señalando la urgente e imperativa acción por la vida y la salud del pueblo, por parte de los co-responsables  siguientes:

 El Estado debe actuar más coordinada y proactivamente en la gestión de la capacidad de respuesta unificada y oportuna del sistema de salud.

Los actores privados organizados y las empresas deben ser socialmente más responsables ante los problemas de la comunidad y en cumplimiento de las medidas de bioseguridad y otras medidas de prevención y contención del COVID- 19 y del Dengue.

Los medios de comunicación deben ampliar su colaboración con las autoridades sanitarias y, bajo su orientación en contenidos científicos, intensificar campañas de comunicación buscando fomentar la confianza y cooperación de la población.

Las personas, en general, deben individualmente responsabilizarse de su propio cuidado, el de su familia y de participar activamente para que en sus barrios, aldeas y comunidades hagan lo mismo por todos los trabajadores, vecinos y vecinas, en seguimiento de las medidas aprobadas por la Secretaría de Salud, a fin de lograr así la protección individual y colectiva de la vida y salud de los habitantes.

Sobre la base de esas responsabilidades, comprensión humana, insto fraternalmente a la Plataforma científica de salud “Todos Unidos contra el COVID-19”, al “Instituto de Enfermedades Infecciosas y Parasitología, Antonio Vidal”, al Colegio Médico, las universidades de Honduras y a otros actores competentes, a poner sus conocimientos , capacidades y recursos correspondientes, al servicio de la protección de la vida y salud de los habitantes; y, con ese propósito (que es acorde a los derechos humanos y a la bioética), a dialogar urgentemente, con respeto mutuo, para concertar un apremiante acuerdo de acción conjunta que conduzca a asegurar las mejores opciones de vida y salud de los pacientes de COVID -19 Y DENGUE y a dar respuestas positivas a las expectativas de sus familias y a las preocupaciones crecientes del pueblo.

Esa acción participativa y debidamente coordinada, posibilitaría también que la población salga de la incertidumbre actual y reciba, con mayor confianza, la información científica sobre el efecto de la reapertura de las actividades económicas y sociales y el comportamiento tanto del sector empresarial como del laboral y de la de la población, en general, en relación ante el aumento exponencial de casos de contagio y las limitaciones progresivas del sistema sanitario.

 El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) continuará mediando, supervisando y abogando por la unidad nacional para superar esta crisis y entrar en una post-crisis humanista e innovadora.

CONADEH, Tegucigalpa, Honduras, Centroamérica, 16 de junio de 2020.


Comunicación y Prensa

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